
Domínguez y Malvestitti, “La glottologia” Revista de estudios literarios latinoamericanos
Número 9 / Diciembre 2020 / pp. 57-91 81 ISSN 2422-5932
Luego de la publicación de la obra de Imbelloni, Trombetti
interviene una vez más en el debate durante el 22° Congreso de
Americanistas celebrado en Roma. Allí, además de responderle
nuevamente a Rivet y de demostrar su acabado manejo acerca de los
principales planteos sobre el tema, cuestiona las validaciones de la
hipótesis del antropólogo francés que Imbelloni había propuesto en
La Esfinge. En este sentido, plantea:
Potrei continuare, ma qui mi fermo. Era necessario credo, procedere
a questa critica, perchè troppe volte gli studi seri vengono
disprezzati e gli altri riescono ad imporsi e trovano seguito. Così
nell'Argentina l'Imbelloni e il Palavecino, seguendo le orme del
Rivet, hanno creduto di poter stabilire un nesso speciale linguistico
Maori-Kechua. Vane illusioni! Indagini di questo genere non si
devono fare limitando lo sguardo ad un orizzonte ristretto. Il toki
'ascia' della Polinesia si trova anche nel Perù, nel Cile e nella
Patagonia; e sta bene. Ma abbiamo pure doka nel gr. Arawak, tuX nel
Ghiljaco, tok, tuk nell'Ostjaco del Jenissei, süke nel Mongolico, tsoka,
-soka, ecc., nell'Africa! (Trombetti, 1928: 176).
Más allá de las intervenciones de Trombetti, Imbelloni insiste con su
refutación en trabajos posteriores con la misma tesitura (Imbelloni
1928a, 1928b, 1931, 1934, 1936, 1940). En todos los casos se trata de
reconstrucciones de otros encadenamientos que demuestran la
relación entre las poblaciones de las islas oceánicas y americanas en
detrimento de la hipótesis de Trombetti. Tiempo después, Imbelloni
suspende este tipo de trabajos. Sin embargo, como veremos más
adelante, se identifican nuevas referencias indirectas a la obra del
glotólogo en instancias bastante posteriores.
Con todo, independientemente de estas críticas puntuales, para
Imbelloni, la glotología, aunque siempre como complemento de las
comprobaciones antropológicas, es el modelo que le permit e
legitimar sus propias investigaciones lingüísticas y, por qué no, en un
gesto patriótico, darle publicidad a la labor de uno de los
intelectuales que, en el régimen de Mussolini, había ganado
recientemente un importante renombre en su país natal. Este gesto
Traducción: “Podría seguir, pero aquí me detengo. Creo que era necesario realizar esta crítica,
porque demasiadas veces se desprecian los estudios serios, mientras que otros logran imponerse y son
continuados. Así es como en Argentina, Imbelloni y Palavecino, siguiendo los pasos de Rivet, creían
que podían establecer una conexión lingüística especial maorí-kechua. ¡Vana ilusión! Investigaciones de
este tipo no deben realizarse limitando la mirada a un horizonte estrecho. El toki 'hacha' de la Polinesia
también se encuentra en Perú, Chile y Patagonia; y está bien. ¡Pero también tenemos doka en el grupo
Arawak, tuX en Ghiljaco, tok, tuk en Ostjaco de Jenissei, süke en mongol, tsoka, -soka, etc., en África!”