101 |pp 98-109| Año XVIII N° 32 |diciembre 2025 – abril 2026 |ISSN 1852-8171| Artículos
contradictorias. Las políticas como texto existen en forma de resoluciones, programas, lineamientos, discursos
institucionales o normativas, pero su significado se construye en la interpretación activa que hacen los actores en
contextos específicos. De este modo, una misma política puede adquirir sentidos diferentes en función de los
marcos institucionales, las trayectorias profesionales de los actores, las condiciones materiales y las historias
locales. Ball sostiene que los textos de política "no se implementan" en forma directa: son leídos, resignificados y
transformados en prácticas concretas que muchas veces se alejan del diseño original (Ball, 1993).
Por otro lado, la política como discurso refiere al conjunto de marcos simbólicos y representaciones que delimitan
lo decible y lo pensable en un momento histórico dado. En este sentido, las políticas producen efectos no solo por
lo que prescriben, sino también por los modos en que configuran sentidos, jerarquizan problemas, visibilizan
actores y naturalizan soluciones. El discurso político actúa como una tecnología de poder que regula lo que puede
ser dicho, deseado o hecho en el campo educativo. Así, las políticas se consideran dispositivos simbólicos que
generan subjetividades, jerarquías y nuevas formas de gobernanza. Esta dimensión discursiva es central para
analizar las políticas lingüísticas, ya que los sentidos atribuidos al multilingüismo, la inclusión o la
internacionalización son construcciones sociales que varían según el contexto y los actores involucrados.
Ball sostiene que los textos de política no son entidades cerradas ni unívocas, sino que operan como “textos
abiertos” que deben ser leídos, traducidos y transformados por los actores que los reciben. Esta mirada supone
reconocer el rol activo de los sujetos en la producción de significados y la imposibilidad de una implementación
lineal. Además, tal como se ha señalado en la literatura sobre recontextualización (Bernstein, 1996; Ball y Bowe,
1992), los sentidos de la política se construyen localmente, en interacción con trayectorias institucionales,
saberes profesionales, condiciones materiales y disputas ideológicas.
El concepto de ciclo de las políticas (policy cycle approach), desarrollado por Ball y Bowe (1992), aporta otra
herramienta clave para el análisis. Este enfoque propone descomponer el proceso político en distintos contextos:
el de influencia (donde se definen las orientaciones generales), el de producción de texto (donde se redactan las
normativas), el de la práctica (donde se implementan las políticas) y el de efectos (donde se evalúan sus
consecuencias). Esta mirada permite comprender que las políticas son procesos no lineales, atravesados por
conflictos, interpretaciones múltiples y resignificaciones situadas.
En este marco, el PFCLE puede ser analizado como un artefacto político y discursivo que se inscribe en un
momento histórico específico de la política educativa argentina. Como política lingüística, el Programa definió
acciones concretas y también produjo sentidos sobre el plurilingüismo, la equidad, la inclusión y el rol del Estado.
Desde el enfoque de Ball, se trata de analizar tanto lo que la política "hizo", como lo que permitió decir, imaginar
y disputar.
Desde una lectura crítica e interpretativa, la política pública no se reduce a sus enunciados formales ni a sus
dispositivos de implementación. Como sostiene Ball (1993), las políticas son textos que se leen, negocian,
interpretan y resignifican en contextos institucionales y sociales específicos. En esta línea, la micropolítica
educativa se vuelve una categoría clave para comprender cómo los actores (docentes, gestores, tutores)
producen sentidos propios sobre las políticas que implementan. Lejos de ser meros ejecutores, estos actores
actúan como traductores, adaptadores e incluso disputadores del texto oficial. La micropolítica, en este sentido,
se manifiesta en el modo en que las prácticas, resistencias y apropiaciones locales configuran nuevas versiones de
la política educativa.
Metodología
El presente artículo adopta una perspectiva cualitativa y crítica de análisis de políticas públicas, enmarcada en la
tradición interpretativa que considera las políticas educativas como construcciones discursivas, situadas y varias
voces (Vasilachis de Gialdino, 2006). El objetivo metodológico es reconstruir las múltiples formas en que el PFCLE
fue formulado, apropiado, traducido y disputado entre las instituciones que lo llevaron adelante. Para ello, se