8 | pp 7-11| Año XVIII N° 32 | diciembre 2025 – abril 2026 | ISSN 1852-8171 | Editorial
becarios de los programas PROGRESAR y Manuel Belgrano, constituyendo una política lingüística orientada a
democratizar el acceso a los idiomas desde la perspectiva de la incorporación como una herramienta para el
futuro laboral y profesional de los estudiantes.
En cuanto a los artículos de este número, damos inicio con un texto de Rosana Claudia Partal, María Tatiana
Gorjup y Hernán Pedro Vigier, “La Pertinencia de la Educación superior como un componente de la calidad”.
Este texto examina la evolución teórica y metodológica del concepto de pertinencia como una dimensión
esencial e indiscutible de la calidad en la Educación Superior, considerando que el valor social y público de las
universidades radica en su capacidad para responder a las necesidades y problemas de su entorno. Mediante
una revisión bibliográfica, el estudio transita desde los enfoques cuantitativos tradicionales, centrados en
estadísticas económicas y de gestión, hacia una perspectiva cualitativa que incorpora el impacto social, la
equidad, la inclusión, el aprendizaje basado en competencias y la inserción laboral de los egresados. Finalmente,
tras analizar cómo diferentes políticas públicas promueven este principio, los autores exponen una estrategia
metodológica cualitativa y exploratoria orientada a identificar dimensiones e indicadores claves que permitan
fundamentar y estructurar una propuesta concreta para medir la pertinencia en el contexto universitario
argentino.
Seguidamente el artículo “Trayectorias educativas y desigualdad: claves para repensar el acceso, la permanencia
y el egreso universitario”, de Gabriel Errandonea ofrece un planteamiento teórico-analítico orientado a
desnaturalizar y repensar el concepto de trayectoria educativa en la educación superior, cuestionando aquellas
perspectivas que la confunden con un itinerario ideal, normativo, puramente administrativo o medido
únicamente por el rendimiento académico. El artículo propone una definición situada, relacional y
multidimensional de las trayectorias reales, concibiéndolas como espacios de negociación entre la estructura
social y la agencia estudiantil. Para ello, estructura una matriz analítica compuesta por cinco dimensiones
interdependientes: la estructural-interseccional dada por el peso del origen socioeconómico y el capital cultural;
la institucional-organizacional, que refiere a cuestiones propias de la oferta y del diseño del sistema; la subjetiva-
disposicional, en relación con percepciones, expectativas y disposiciones de los estudiantes; la contextual-
contingente, que refiere a las condiciones locales e históricas, y la temporal, dada por los ritmos diferenciados
que no responden a la linealidad. El documento entiende que comprender las trayectorias en toda su
complejidad biográfica y de discontinuidad legítima es indispensable para diseñar políticas universitarias
orientadas a reconocer la diversidad de los recorridos estudiantiles reales en los que transcurre la educación
superior.
Damos continuidad con el artículo de Emiliano Clavijo y Leandro Pereira de los Santos, titulado “Los sistemas de
información en la educación superior en Uruguay: desafíos de una gobernanza fragmentada”. Los autores
analizan la evolución histórico-institucional y la fragmentación de los Sistemas de Información y Gestión
Educativa (SIGEd) superior uruguaya, destacando una fuerte y persistente tensión entre lo técnico y lo político.
A través de un enfoque cualitativo y documental, se examina cómo la gobernanza fragmentada y la autonomía
de las instituciones educativas han heredado una arquitectura de datos dispersa, con serias limitaciones para la
interoperabilidad y un rezago en los procesos que incorporan datos. El documento evidencia cómo los diferentes
ciclos políticos de los últimos setenta años han reconfigurado constantemente esta disputa, dificultando la
creación de un espacio de gobernanza común que favorezca una gestión eficiente y transparente, y resulte
atenta a los desafíos de los sistemas de información contemporáneos.
Ana María García de Fanelli, en su artículo “La reversión de la brecha de género en la educación superior
argentina: impacto en la matrícula, la graduación y los campos de estudio”, analiza de manera cuantitativa y
descriptiva el fenómeno global de la reversión de la brecha de género en la educación superior, donde la
matrícula y la graduación femenina superan a la masculina. Los resultados revelan que la reversión en la
matrícula comenzó en los años ochenta, mientras que la reversión en la graduación ocurre a comienzos de los
noventa. El artículo atribuye esta tendencia a factores socioeconómicos, demográficos y a mejores
comportamientos cognitivos y conductuales de las mujeres en la escuela media, que se trasladan