Schnirmajer, “Visión, escisión y espectralidad…” Revista de estudios literarios latinoamericanos
Número 20 / Julio 2026 / pp. 80-103 85 ISSN 2422-5932
como un espacio de desestabilización específica de la subjetividad, anterior –
y no asimilable– a las formulaciones de la vanguardia. Esta concepción del
sujeto plantea un problema de orden histórico que ha sido abordado de
manera divergente por la crítica. En esta instancia, repensamos la postura de
Jorge Monteleone, quien en El fantasma de un nombre (2016) sostiene que la
escisión del sujeto lírico es un fenómeno propio de la modernidad avanzada
y, más específicamente, de la vanguardia, y no del modernismo.
Sin embargo, nuestra perspectiva –y creemos que los planteos de
Carlos Battilana y Rodrigo Caresani (2019)– permiten revisar esta
periodización. Proponemos que, en primer lugar, en la poesía martiana –ya
en el fin de siglo– aparecen formas de desestabilización del sujeto que no
pueden reducirse a una identidad plena. En este sentido, algunas
composiciones martianas constituyen un espacio privilegiado para observar
estas transformaciones. En segundo lugar, creemos que esas formas no son
meramente anticipatorias de la vanguardia, sino que constituyen una lógica
propia, vinculada a la modernidad latinoamericana y, en el caso de Versos libres
–poemario inédito y publicado en forma póstuma en 1913–, a la experiencia
del exilio. Luego, asociamos los desdoblamientos presentes en algunos de los
poemas de Versos sencillos en el marco de la experiencia de la modernidad y de
la proximidad de José Martí a su total involucramiento con la lucha
independentista cubana a partir de 1891, fecha de publicación del poemario.
Carlos Battilana y Rodrigo Caresani (2019: 11–16) sitúan la escisión
del sujeto poético en el marco de una transformación más amplia de la lírica
moderna, caracterizada por la ruptura entre lengua poética y lengua corriente
y por la emergencia de una nueva sensibilidad que exige también un nuevo
lector. Los investigadores sostienen que Versos libres es el espacio donde esa
ruptura se vuelve más visible. A través de la discontinuidad sintáctica, el ritmo
entrecortado y la imaginería alucinada, en el poema “Domingo triste” se
configura un sujeto desdoblado, atravesado por una experiencia fragmentaria
de la modernidad (“ya no soy vivo: ni lo era”) (Martí, 2004. t. 14: 243), en
línea con la tradición del poeta vidente. Por el contrario, afirman que Versos
sencillos se inscribe en un proyecto de comunicación más inmediata, orientado
a un público amplio y sostenido en una poética de la “sinceridad” y la
“llaneza”, a través de la cual la sencillez formal busca producir una conexión
afectiva directa con el lector.
Sin embargo, esta distribución puede ser matizada. Si bien Battilana y
Caresani, (2019: 11-34) asocian la escisión a la experimentación de Versos
libres, su propio análisis de la tensión entre ambos libros permite pensar que
la fractura no se limita a un solo registro, sino que atraviesa la producción
martiana bajo distintas modulaciones. Así, podemos formular que en
Ismaelillo, poemario publicado en 1882, y en Versos sencillos también opera la
escisión, aunque bajo formas específicas. En el segundo advertimos el