
Niro, “La voz y el artificio…” Nueva Revista de Literaturas Populares
Número 5 / Noviembre 2026 / pp. 147-153 148 ISSN 3008-7619
El libro de Rodrigo Villalba Rojas sobre la literatura paraguaya en guaraní
presenta una serie de novedades teóricas y metodológicas que vale la pena
referir así sin más. Una es que pone el foco en un corpus difuso y
relativamente lateral para los estudios literarios. Otra, formal. Un botón de
muestra de esto lo revela la primera palabra del primer renglón del libro:
“Imagino una escena de la Guerra del Chaco”. Imagino, dice, y de modo
manifiesto se escabulle del impersonal y de la prueba; lo que exhibe, más bien,
es la primera persona y la fantasmagoría. De esta manera, en lo conceptual y
en lo instrumental, La voz y el artificio. Orígenes e incrustaciones de la literatura
paraguaya en guaraní interviene en un problema central para los estudios
literarios latinoamericanos: ¿cómo se constituye una literatura en una lengua
históricamente asociada a la oralidad, subordinada por los dispositivos
estatales y relegada por los relatos canónicos de la nación? La literatura escrita
paraguaya fue leída tradicionalmente a través de la producción en castellano,
mientras que la escritura en guaraní aparecía como una zona periférica,
folklórica o subsidiaria. Se trata, entonces, de discutir esa herencia crítica.
La investigación se abre –como decíamos– con una escena imaginaria
de un soldado paraguayo que escribe un poema en castellano y guaraní para
homenajear a un compañero muerto durante la Guerra del Chaco. Ese gesto
inicial, a la vez histórico y ficcional, funciona como programa metodológico.
El libro combina investigación archivística y desarrollo crítico capaz de
iluminar materiales dispersos, silencios documentales y trayectorias
olvidadas. Vale una aclaración más: cuando nombra la Guerra del Chaco en
esa primera página, hay una llamada que explica lo que fue ese hecho
histórico, ampliando el universo enunciativo a rincones de lectores no
expertos. Quizá esto tendrá que ver, también, con los alcances a los que nos
referiremos al final de esta reseña.
Esta apuesta inicial es significativa porque evita dos riesgos: por un
lado, el positivismo documental que convierte los archivos en simples
depósitos de información; por otro, las lecturas excesivamente abstractas que
eliden las condiciones de producción de los textos. Villalba Rojas reconstruye
redes intelectuales, revistas, imprentas, polémicas lingüísticas y circuitos de
circulación, mientras aborda la dimensión literaria de las obras.