257
/ pp 257-260 / Año 13 24 / JULIO 2026 NOVIEMBRE 2026 / ISSN 2408-4573 / RESEÑAS DE LIBROS
Foutel, Mariana & Aguirre, Jonathan (comps.) (2025).
Educación y territorio(s). El fenómeno educativo: aportes para
consolidar presentes y diseñar futuros. Mar del Plata:
Universidad Nacional de Mar del Plata, Facultad de
Humanidades CIMED.
Diego Alberto CALDERÓN
1
y Luciana TRONCA
2
Introducción
El volumen compilado por Mariana Foutel y Jonathan Aguirre reúne once capítulos producidos por los distintos grupos
de investigación del Centro de Investigaciones Multidisciplinarias en Educación (CIMED) de la Facultad de Humanidades
de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Su propósito declarado es dar cuenta de una trama de trabajo intelectual,
político y afectivo que se ha ido tejiendo en torno a tres hilos conceptuales territorialidad, coexistencialidad y
relacionalidad que funcionan como claves de lectura del fenómeno educativo en su espesor histórico, institucional y
experiencial.
El libro se inscribe así en un doble registro. Por un lado, constituye una cartografía interna de un centro de investigación
universitario que ha logrado consolidar, en poco más de una década, neas de trabajo estables en torno a políticas
educativas, didáctica y currículum, educación superior, formación del profesorado y educación no formal. Por otro,
propone una toma de posición teórico-epistemológica: pensar la educación desde un entramado de vínculos, territorios
y experiencias que disputan sentidos frente a un contexto de creciente incertidumbre y mercantilización de la vida
académica.
En el campo de los estudios sobre educación superior latinoamericana, donde abundan balances institucionales
centrados en indicadores, diagnósticos de políticas o estudios de caso aislados, la apuesta de Educación y territorio(s)
es novedosa: ofrece una lectura coral, situada y reflexiva sobre la producción de conocimiento de un centro universitario,
al tiempo que ensaya un marco conceptual que dialoga con las discusiones contemporáneas sobre relacionalidad,
mundos habitables y políticas de la vida (Despret, 2022; Escobar, Osterweil & Sharma, 2024; Haraway, 2024; Van Horn,
Kimmerer & Hausdoerffer, 2025).
Resumen crítico del contenido
El libro se abre con una presentación de Luis Porta y Mariana Foutel, significativamente titulada “Territorialidad;
coexistencialidad; relacionalidad”. Allí se reconstruyen los antecedentes que dieron origen al CIMEDla consolidación
de la formación docente, la creación de carreras específicas en Ciencias de la Educación, la emergencia de revistas
académicas propias y la articulación con doctorados en educación y se proponen los tres hilos conceptuales
mencionados como claves organizadoras del volumen.
La territorialidad es pensada como forma de “estar en casa”, de cohabitar y reterritorializar preguntas y conceptos; la
coexistencialidad, como ética de la vida en común en tiempos y territorios “in-cómodos”; y la relacionalidad, como
práctica de diseño de vínculos, saberes y mundos más habitables.
A continuación, la obra se organiza según las cinco líneas de trabajo del CIMED, respetando al interior de cada una el
orden de creación de los grupos de investigación.
1
Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina / dcalderon11@abc.gob.ar
2
Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina / lucianatroncamdp@gmail.com
258
/ pp 257-260 / Año 13 24 / JULIO 2026 NOVIEMBRE 2026 / ISSN 2408-4573 / RESEÑAS DE LIBROS
Línea 1: Políticas, contextos y tendencias educativas.
El primer capítulo, del grupo HI.PO.GED, reconstruye la “normalización” de la Universidad Nacional de Mar del Plata
entre 1983 y 1992, a partir de fuentes documentales y testimonios orales, dando cuenta del impacto de la dictadura
sobre la vida universitaria y del posterior proceso de reinstitucionalización democrática.
El segundo trabajo, del GIEPE, traza el recorrido de la investigación en políticas educativas en la facultad, detallando
sus posicionamientos teóricos, metodológicos y las principales líneas de indagación.
El capítulo del GIFE, por su parte, narra la breve historia del grupo de Filosofía de la Educación, enfatizando la noción
de “relacionalidad afectiva” como necesidad epistémico-metodológica para pensar la investigación filosófica en
educación.
Línea 2: Didáctica y currículum.
El grupo GIIEFOD presenta un texto que articula biografías docentes, registros etnográficos y narrativas de estudiantes,
configurando “rutas compartidas” y “cartografías de vida y formación”. El capítulo combina relato autobiográfico y
reflexión teórica para explorar modos de construcción de conocimiento didáctico desde la investigación narrativa.
Línea 3: Educación Superior.
El aporte del GIESPA se centra en la tríada “educación superior, profesión académica y desarrollo sostenible”,
recuperando sinergias investigativas en torno a la profesión académica, las condiciones de trabajo docente, las agendas
de desarrollo sostenible y las políticas de educación superior. El capítulo ofrece un panorama de proyectos, enfoques y
metodologías que complejizan un objeto de estudio en expansión y fuertemente conectado con la agenda global.
Línea 4: Formación del profesorado.
En esta línea, el GIEEC reconstruye su trayectoria como catalizador de prácticas autobiográficas, narrativas y artísticas
en la formación docente, subrayando su papel en la transformación de las formas de producir conocimiento en el “sur
global”.
El GIEDHiCS analiza los “sentidos públicos de la educación histórica” tras más de una década de trabajo colectivo,
interrogando los desafíos de la educación histórica en contextos de baja empatía y proliferación de discursos de odio.
Finalmente, el capítulo del GIESE propone una lectura singular de las “cronotopías” del grupo, describiéndolo como
“cuerpo botereano vivo y vibrante”, anclado en una composición rizomática, dispersa y desalineada.
Línea 5: Educación no formal y modalidades educativas no convencionales innovadoras.
El texto del GICEC recorre diez años de investigaciones en conocimiento, educación y comunicación, particularmente
en torno a prácticas de alfabetización universitaria, mostrando cómo estas han ido transversalizando la perspectiva del
derecho a la educación en la facultad.
El capítulo del GIPETEC, “Narrativas entramadas”, pone el foco en las trayectorias profesionales de sus integrantes y
en la articulación con movimientos sociales y agencias culturales en los territorios educativos y culturales de la ciudad.
El libro se cierra con el aporte del GIFDIPP, que analiza la formación docente inicial en el Profesorado Universitario en
Ciencias de la Educación como “puente experiencial” para habitar nuevos territorios educativos, enfatizando la
necesidad de un diálogo profundo con las instituciones y actores donde se juegan los procesos de formación profesional.
En términos metodológicos, el volumen combina historia reciente, análisis documental, entrevistas en profundidad,
enfoques biográfico-narrativos y prácticas de investigación narrativa y auto/biográfica. Esta pluralidad se asienta sobre
una concepción interpretativa de la investigación educativa, que desplaza la centralidad de la medición y el “impacto”
hacia la reflexión situada sobre trayectorias de grupos y sujetos en contextos específicos.
Análisis y evaluación crítica
259
/ pp 257-260 / Año 13 24 / JULIO 2026 NOVIEMBRE 2026 / ISSN 2408-4573 / RESEÑAS DE LIBROS
La principal contribución de Educación y territorio(s) reside en su carácter de obra coral que, lejos de ofrecer un simple
balance administrativo del CIMED, construye un relato denso y afectivamente cargado sobre la producción de
conocimiento en una universidad pública argentina. El libro se ubica así en la tradición de las “genealogías
institucionales” críticas, pero introduce un giro relevante: no se limita a narrar hitos y proyectos, sino que los reordena
a partir de la tríada conceptual territorialidadcoexistencialidadrelacionalidad, tomada de trabajos contemporáneos
sobre mundos relacionales y políticas de la vida (Despret, 2022; Escobar et al., 2024; Van Horn et al., 2025).
Esta operación conceptual tiene varios méritos. En primer lugar, obliga a leer los capítulos no como piezas aisladas,
sino como nodos de una red que se territorializa en tramas específicas: la historia reciente de la UNMdP, las políticas
educativas nacionales y provinciales, las luchas por la democratización universitaria, los procesos de formación docente
y las experiencias en educación no formal. En segundo lugar, reubica la discusión sobre la educación superior y la
formación docente en clave ecológica y relacional, interpelando a la universidad pública a pensarse como “universidad
cogobernada y feminista” comprometida con la defensa de significados y sentidos frente a un mundo “cruzado por
tiempos de incertidumbre”.
Sin embargo, el propio gesto teórico que dota de fuerza al volumen también abre ciertos flancos. La noción de territorio
que se moviliza en la presentación inspirada en Despret (2022) enfatiza el habitar, la cohabitación y la
multiplicación de mundos, pero dialoga de forma apenas tangencial con tradiciones latinoamericanas sobre territorio,
espacio y poder, como las de Santos o Haesbaert. Este desbalance puede generar, para lectores provenientes de los
estudios territoriales críticos, la sensación de una conceptualización sugerente pero todavía poco trabajada en su
dimensión socio-espacial y política más clásica.
Desde el punto de vista de la arquitectura del libro, la organización por líneas de investigación del CIMED le otorga
coherencia institucional, aunque produce una inevitable heterogeneidad en los estilos, densidades teóricas y grados de
sistematicidad de los capítulos. Algunos textos en particular los de HI.PO.GED, GIEPE y GICEC presentan marcos
teóricos explícitos, referencias normativas y una reconstrucción cuidadosa de sus objetos de estudio. Otros adoptan un
tono más ensayístico y autobiográfico, cercano a la “narrativa de grupo”, que, si bien resulta potente en términos de
registro de experiencias, deja en segundo plano la explicitación de decisiones metodológicas y la problematización de
categorías analíticas.
Esta heterogeneidad no constituye necesariamente una debilidad; puede leerse como expresión de la diversidad de
tradiciones investigativas que coexisten en el CIMED. No obstante, para una audiencia internacional, hubiera sido útil
incorporar un capítulo final de síntesis analítica que explicitara comparativamente las convergencias y diferencias entre
los grupos en términos de metodologías, dispositivos de formación de investigadores y vínculos con políticas públicas.
Tal capítulo habría reforzado la pretensión de la obra como insumo para pensar modelos de organización de la
investigación educativa en otras universidades latinoamericanas.
Otro aspecto destacable del libro es su apuesta por la reflexividad. La mayoría de los capítulos se escriben en primera
persona plural, asumiendo los autores su pertenencia a los grupos que describen. Esta autorreflexión en diálogo con
tradiciones de investigación narrativa y auto/biográfica permite visibilizar tensiones, decisiones, fracasos y
reinvenciones que habitualmente quedan fuera de los informes de gestión o de los artículos empíricos convencionales.
El GIEEC, por ejemplo, se presenta como “cuerpo” que cataliza transformaciones en las maneras de producir
conocimiento en el sur global, y el GICEC como una “cartografía posible” de diez años de trabajo sobre alfabetización
universitaria y derecho a la educación.
En términos de aportes específicos al campo de la educación superior, el texto del GIESPA sobresale por su articulación
entre profesión académica, políticas de desarrollo sostenible y condiciones de trabajo docente, temas que hoy ocupan
un lugar central en agendas como APIKS y otras investigaciones comparadas.
El capítulo ofrece una síntesis de sinergias investigativas que, aunque ancladas en la UNMdP, dialogan con debates
globales sobre la mercantilización de la academia, la precarización laboral y la necesidad de vincular la educación
superior con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Una posible limitación del volumen, en cambio, radica en la escasa problematización de las relaciones entre la
producción de conocimiento del CIMED y otras instituciones y actores del sistema educativo más allá de la universidad:
sindicatos docentes, organismos estatales, organizaciones sociales, etc. Aunque varios capítulos aluden a estos
vínculos, el foco está puesto sobre todo en la “vida interna” de la facultad y el centro. Una mayor atención a las tensiones
260
/ pp 257-260 / Año 13 24 / JULIO 2026 NOVIEMBRE 2026 / ISSN 2408-4573 / RESEÑAS DE LIBROS
entre universidad y territorio en sentido político más amplio habría reforzado el diálogo con debates
contemporáneos sobre la función social de las universidades públicas en América Latina (Santos, 2010).
Finalmente, cabe señalar que el libro logra, en términos de escritura, un tono equilibrado entre densidad académica y
accesibilidad. Las referencias teóricas son relevantes y actualizadas, al tiempo que las narrativas biográficas,
institucionales y grupales hacen la lectura fluida y convocante para investigadores, estudiantes de posgrado y equipos
de gestión interesados en pensar formas alternativas de organizar la investigación educativa.
Conclusión
Educación y territorio(s). El fenómeno educativo: aportes para consolidar presentes y diseñar futuros constituye un
aporte significativo para el campo de los estudios sobre educación superior y educación en sentido amplio, tanto por su
contenido como por su forma. Como cartografía situada del CIMED, ofrece una mirada poco frecuente sobre la cocina
de la investigación educativa: cómo se crean, sostienen y reconfiguran grupos, cómo se articulan agendas, cómo se
forman investigadores y cómo la universidad pública puede leerse a misma desde claves de territorialidad,
coexistencialidad y relacionalidad.
Aun con las limitaciones señaladas principalmente, cierta desigualdad entre capítulos, la relativa ausencia de diálogo
con otras tradiciones críticas sobre territorio y la falta de un cierre comparativo más sistemático, el libro se perfila
como una referencia relevante para quienes piensan la institucionalización de la investigación educativa en
universidades públicas latinoamericanas. Su lectura puede resultar especialmente provechosa para equipos de gestión,
coordinadores de centros de investigación y grupos emergentes que buscan consolidar trayectorias colectivas en
contextos de precarización y disputa por los sentidos de la universidad.
En suma, se trata de una obra recomendable para la comunidad académica interesada en comprender cómo la
investigación educativa se ancla en territorios concretos, se hace cuerpo en grupos y redes y contribuye, desde la
universidad pública, a imaginar futuros posibles. Más que un balance cerrado, el volumen funciona como un gesto de
apertura: invita a seguir tejiendo hilos entre investigación, formación y acción colectiva en defensa de una universidad
democrática, feminista y territorialmente comprometida.
Referencias bibliográficas
Despret, V. (2022).
Habitar como un pájaro: Modos de hacer y pensar los territorios
. Cactus.
Escobar, A., Osterweil, M., & Sharma, K. (2024).
Relacionalidad: Una política emergente de la vida más allá de lo
humano
. Tinta Limón.
Foutel, M., & Aguirre, J. (Comps.). (2025).
Educación y territorios: El fenómeno educativo. Aportes para consolidar
presentes y diseñar futuros
. Universidad Nacional de Mar del Plata, Facultad de HumanidadesCIMED.
Haraway, D. (2024). Jugar a la cuna del gato: Estudios de la ciencia, teoría feminista y estudios culturales. En M. La
Greca & M. Solana (Comps.),
El discurso no es destino
. Madreselva.
Santos, B. de S. (2010).
La universidad en el siglo XXI: Para una reforma democrática y emancipadora de la universidad
.
CLACSO.
Van Horn, G., Kimmerer, R. W., & Hausdoerffer, J. (2025).
Parentesco: Pertenecer a un mundo de relaciones
. GG.