Viviendas sociales en bloque. Una alternativa sustentable a los desafíos ambientales actuales, a la densidad territorial y el papel de las comunidades durante el proceso.

Cómo citar

Rouges Forcada, M., Ortiz, J., Suarez Irigoyen, J., & Mayor, Y. (2022). Viviendas sociales en bloque. Una alternativa sustentable a los desafíos ambientales actuales, a la densidad territorial y el papel de las comunidades durante el proceso. INNOVA UNTREF, 1(9). Recuperado a partir de https://revistas.untref.edu.ar/index.php/innova/article/view/1393

Trabajo Final Integrador de la “Diplomatura en ciudades y comunidades sostenibles, resilientes e inclusivas”

Institución: Universidad Nacional de Tres de Febrero, provincia de Buenos Aires.

 

Situamos la investigación en las tierras recuperadas del barrio Costa Esperanza (ex tierras de la CEAMSE), del Municipio de San Martín, provincia de Buenos Aires que constituye una superficie de casi 65 hectáreas. Los principales problemas relevados son el déficit habitacional, aumento poblacional y por consiguiente el aumento del consumo de energías tradicionales y materialización de la vivienda social con sistemas constructivos poco eficientes térmicamente. Conscientes de todos los problemas detallados, desarrollamos una propuesta de barrio de viviendas sociales en bloque sustentables, incorporando técnicas de diseño bioclimático adaptado al ambiente y al sitio y la incorporación de energías renovables a partir de la generación distribuida. Se diseñó un tramado de arbolado público para reducir la contaminación sonora debido a la proximidad con la autopista. También se plantearon espacios verdes en el interior barrio diseñados mediante mecanismos de participación ciudadana, generando nuevos espacios de interacción social con conciencia ambiental. A escala urbanística se planteó sobre un terreno entre el boulevard Güemes que va paralelo a un arroyo y una diagonal existente trazada sobre el lado sur oeste del terreno recuperado. El otro sector, hacia al nor-este, se reservó para futuras ampliaciones del barrio y luego parque de reserva natural. Sobre el Boulevard se generó un paseo lineal donde se incorporó equipamiento urbano, como lugares de descanso y gimnasios al aire libre. Se trazaron calles que no siguen con la dirección de la cuadrícula de la ciudad. Estas están orientadas en función de las consideraciones climáticas. En las nuevas manzanas se previó la ubicación de bloques de 4 pisos con un ancho de 12 m y un largo de 54. En las esquinas, espacios destinados para locales comerciales de ámbito barrial. Se diseñaron plazas públicas con el correspondiente arbolado y equipamiento con estándares de accesibilidad. Se reservó un espacio para la construcción de un Centro Vecinal, una huerta comunitaria, un sector destinado al compostaje y separación de residuos, y zonas de deportes para propiciar el vínculo y la unión de los integrantes del barrio y así generar cohesión social para el desarrollo comunitario. Con el objetivo de integrar paisajísticamente el barrio a la ciudad circundante, agregar m2 de espacios verdes a la comunidad, mitigar las emisiones de GEI, proporcionar sombras, flores en primavera y reducir la contaminación visual y sonora de la autopista se propusieron 3 tipos de cortinas forestales de acuerdo a las necesidades de cada lateral del barrio. Se desarrolló una propuesta que le ofrece una oportunidad al municipio de encargarse no solo de la construcción y administración de vivienda digna, sino también de un hábitat sano, sostenible, inclusivo y resiliente. Para que una sociedad desarrolle una ética de responsabilidad ciudadana, el paisaje urbano y la experiencia de un hábitat ecológico debe ser el marco de referencia. Es a partir de la vivencia cotidiana dentro de un sistema urbanoambiental que se redefinen los lazos que vinculan a la ciudadanía con su lugar. La tipología sostenible de vivienda social en bloque se resuelve como un manifiesto, nos muestra todo el potencial de sistemas constructivos adecuados a las condiciones climáticas del lugar, asociados a infraestructuras de servicios con tecnologías que otorgan una gran autonomía energética. Este tipo de proyectos demuestran cómo la vivienda social puede formar parte de la transformación del hábitat, no sólo con su actitud sostenible y de cuidado del ambiente sino también desde el tipo de desarrollo social, cultural y económico que se genera a partir de la participación ciudadana en dichos procesos, desde su desarrollo inicial hasta su ejecución y posterior uso.