Recursos energéticos alternativos para comunidades originarias. El fin de la inequidad energética.

Cómo citar

Barragán, C., Cerezal, M., & González, P. (2022). Recursos energéticos alternativos para comunidades originarias. El fin de la inequidad energética. INNOVA UNTREF, 1(9). Recuperado a partir de https://revistas.untref.edu.ar/index.php/innova/article/view/1395

Trabajo Final Integrador de la “Diplomatura en ciudades y comunidades sostenibles, resilientes e inclusivas”

Institución: Universidad Nacional de Tres de Febrero, provincia de Buenos Aires.

 

En Argentina, muchos de los pueblos originarios, principalmente por ubicarse en zonas alejadas y precarias, no tienen acceso a energía eléctrica y/o térmica, y no suelen contar con recolección de residuos. En este sentido, quedan fuera del servicio energético, debiendo utilizar los recursos que tengan a su alcance.

El objetivo de este Trabajo Final es presentar una solución sostenible adaptada a la situación particular de las comunidades, y con ello romper la inequidad energética existente en los pueblos originarios de Argentina.

Todo ello, acompañado de la implementación de criterios de arquitectura bioclimática y sustentable que puedan aplicarse en el marco de la comunidad y acceso a recursos. 

Para pensar en una ciudadanía sostenible es necesario previamente analizar la zona y capacitar a la comunidad, con el objetivo que se apropie y lo haga parte de su rutina diaria.

Para este trabajo se han identificado 2 comunidades originarias, Guaraní Colonia Fiscal 8 y la comunidad Kolla del desierto ubicada en el Paraje Pirca, que no cuentan con provisión de energía eléctrica ni de recolección de residuos. Las mismas corresponden a dos etnias diferentes, incluyendo así distintas costumbres y usos con el objetivo de dar la pluralidad al programa en pos de poder ser replicado en otros sitios. 

En este sentido, se evidencian grandes situaciones de desigualdad de oportunidades que, con la implementación de distintos cambios, pueden dar origen a potencialidades para beneficiar a la comunidad. 

Los resultados indican que una de las tecnologías factibles en desarrollar, corresponde a un biodigestor tubular dado que representa una tecnología simple, sustentable, eficiente para ambos casos y alcanzable.

Una parte fundamental de la propuesta es la estrategia de comunicación y de participación ciudadana, para difundir los beneficios energéticos (económicos), ambientales, y sociales de esta tecnología, buscando la sensibilización y el apoyo de las comunidades. Si bien hay avances en el tema de las energías renovables, no se conocen las ventajas de la tecnología del biogás de RSU. Por ello es indispensable que la propuesta comience con acciones de difusión que involucren a los actores políticos y a las comunidades.

Para llevar energía a las comunidades de escasos recursos y que están alejadas de las redes de distribución, se debe promover que los hogares y pequeños agrupamientos de personas produzcan biogás, con el cual puedan satisfacer, al menos, sus necesidades básicas energéticas. Se trata de apoyar e impulsar la producción de biogás a las pequeñas comunidades, para que las familias puedan generar energía para mejorar su calidad de vida.

La generación de políticas públicas y programas acordes a la situación actual son fundamentales para implementar derechos equitativos a las zonas más vulnerables. Para ello, es fundamental actualizar y brindar herramientas para extender y generar hábitat como parte de políticas públicas, teniendo en consideración soluciones basadas en la naturaleza, sustentabilidad, espacios participativos, roles, género, multiculturalidad, interseccionalidad. Asimismo, considerando la emergencia y necesidades de los actores sociales. Todo ello para reconfigurar el hábitat, con sus usos, roles y demandas. 

En los casos de las comunidades, tienen una fuerte apropiación del espacio físico. Al agregar las distintas complejidades, se logra construir hábitats inclusivos, respetuosos, con creencias y valores, con la incorporación de herramientas y recursos que incentiven a la participación, con el consentimiento de la comunidad. Solo de este modo se dan las condiciones de la apropiación, sin resultar expulsivo, siendo el rol de la comunidad algo decisivo en las poblaciones vulnerables.

Es necesario conocer y entender los patrones culturales de los sitios vulnerables y su vida para, posteriormente, ajustar y modificar las intervenciones para que de esta manera sean más efectivas. Solo así, se conseguirá obtener un mayor impacto en la mejora de las vidas, con resultados más sostenibles y equitativos.