Protección de antierosión para redes de distribución de gas mediante técnicas de arbolado

Cómo citar

López, D. (2022). Protección de antierosión para redes de distribución de gas mediante técnicas de arbolado. INNOVA UNTREF, 1(9). Recuperado a partir de https://revistas.untref.edu.ar/index.php/innova/article/view/1398

Trabajo Final Integrador de la “Diplomatura en ciudades y comunidades sostenibles, resilientes e inclusivas”

Institución: Universidad Nacional de Tres de Febrero, provincia de Buenos Aires.

 

La erosión hídrica es una amenaza que afecta la extensa superficie del área de concesión de Camuzzi. Dicho fenómeno, se acrecienta al aumentar la frecuencia e intensidad de las lluvias y tormentas producto del cambio climático. En consecuencia, la infraestructura de las ciudades y, particularmente, las redes de distribución de gas que habitualmente se encuentran dispuestas de manera enterrada, están amenazadas por esta nueva dinámica climatológica. Por eso, es momento de diseñar y proyectar soluciones que permitan minimizar los procesos erosivos, incrementando, en consecuencia, la resiliencia de las instalaciones. En el trabajo se presenta un análisis pormenorizado sobre el comportamiento de los procesos erosivos de origen hídrico sobre las localidades dentro del área de concesión de la empresa distribuidora de gas Camuzzi. El análisis realizado permitió la identificación de localidades de mayor susceptibilidad al fenómeno y también permitió la definición de criterios de diseño para la mitigación preventiva de procesos erosivos sobre el suelo, que podrían afectar las redes de distribución de gas ante situaciones de lluvias intensas. Para ello, se adoptó la ecuación universal de pérdida de suelo y se recurrió a bibliografía específica. Dicha ecuación permite estimar la tasa de ese fenómeno tomando en consideración los efectos del tipo de suelo, de la topografía, del clima, de la cobertura y de las prácticas de manejo superficiales. Es decir, que permite cuantificar la tasa de pérdida de suelo provocada por el fenómeno de erosión hídrica y así comparar e identificar las zonas de mayor riesgo o definir las mejores intervenciones sobre el suelo ante la erosión hídrica. El trabajo se focaliza en técnicas de control de erosión mediante cobertura vegetal (soluciones basadas en ecosistemas, SBE), pero también contempla las ventajas de las técnicas habituales de control de erosión, tales como la instalación de gaviones contención, geomantas y geoceldas, entre otras. Cabe destacar que este tipo de solución, no solo permite reducir los efectos erosivos, sino que también está acompañada de un montón de ventajas (propias de las SBE), tales como la captación de agua de lluvia, la regulación climática, la purificación del aire, la producción de O2, la fijación de carbono, entre otras.

Se llegó a la conclusión que, para alcanzar reducciones apreciables en los efectos erosivos mediante técnicas de intervención en el arbolado y la vegetación urbana, es recomendable alcanzar al menos un 40 % de cobertura del suelo y acompañarlo de un 25% de cobertura con árboles, matorrales o arbustos. Es decir, que las intervenciones deben contemplar ambas estrategias para ser eficientes desde el punto de vista del control de erosión hídrica y maximizar la superficie de vegetación en contacto con el suelo. Por otro lado, en algunos casos donde los procesos erosivos están fuertemente determinados por características del relieve o del suelo (pendientes elevadas, suelos degradados, gran extensión de las cuencas de contribución específica, etc.) es necesario recurrir a los métodos tradicionales (mecánicos) de control de erosión. En base a esas conclusiones se propuso una zona de una localidad donde se podría realizar una prueba piloto que permita poner en práctica la estrategia de mitigación basada en el aumento de cobertura vegetal. Dicha zona se seleccionó priorizando la protección de cañerías de diámetro significativo pertenecientes a la red de distribución de gas y buscando terrenos con pendientes considerables, donde la cobertura vegetal es casi nula. Dada las características geomorfológicas, climáticas y la característica del suelo de la zona, la mitigación propuesta consiste en el sembrado de “Festuca alta” hasta alcanzar una cobertura vegetal del 50% y un 60% del suelo cubierto (vegetación en contacto con el suelo). En esas condiciones, la pérdida de suelo por año bajaría desde 9,8 hasta 1,6 mm aproximadamente.