Resumen
Las prácticas transformistas contemporáneas en la ciudad de Buenos Aires tienen una dimensión política, al menos, en dos sentidos. Por un lado, su misma existencia resulta política al disputar la organización sexo-genérica impuesta por la matriz heterocisnormativa, ya que conforman identidades que la tensionan y desorganizan. Por otro lado, ciertas performances, realizadas en fiestas, concursos y otros espacios culturales, incluyen consignas y temas políticos. En este caso, abordo, desde los estudios teatrales y de género, las prácticas drag pensándolas como parte de la comunidad sexo-género disidente para revisar las implicancias que tuvo la última dictadura cívico-eclesiástica-militar en esta comunidad. Busco reponer las violencias específicas que sufrió la comunidad desde el período dictatorial en adelante para proponer que ciertas lógicas represivas continuaron funcionando con la vuelta de la democracia. Además, voy a examinar performances de les artistas transformistas Armando A. Bruno, Claudia Fuego y La Kalo para observar cómo reelaboran, a través de procedimientos artísticos, las violencias ejercidas. El recorrido propuesto busca hilvanar ejercicios de memoria como modo de poner en relación las prácticas transformistas contemporáneas con la historia reciente y, en específico, para pensar que la vivencia de la comunidad travesti-trans-no binaria implica una serie de violencias diferenciadas.

